Historia

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Fue el empresario Eberhard Kossmann, presidente de los Astilleros Asenav de Valdivia, quien cautivado por la magia de Bahía Dorita quiso crear un ecolodge que conjugara la modernidad y comodidad con lo salvaje de la Patagonia chilena. En 1986 navegando junto a su familia por los fiordos desde Puerto Montt hacia el sur, Eberhard pasó por primera vez por este maravilloso lugar, puerto ideal para fondear y reabastecerse de agua dulce. Entonces allí sólo existía una modesta hostería que concitaba escaso flujo de pasajeros, la cual había sido construida por el pionero Ernesto Hein, de Coyhaique. En esa época, la hostería estaba en propiedad de un banco acreedor, el cual había entregado la concesión de la hostería a empresarios canadienses, quienes atraían turistas norteamericanos para practicar pesca con mosca en lagos cordilleranos, solamente con hidroaviones.
El visionario empresario quedó impactado por la belleza del lugar donde se emplazaban las Termas de Puyuhuapi, por su magnetismo y su protegida bahía. Tres años más tarde, en un siguiente viaje, inesperadamente se le presentó una oferta para comprar la propiedad. Lo sedujo la extraordinaria ubicación geográfica de Bahía Dorita: protegida, en un hermoso fiordo austral, con una sobrecogedora vista a la cordillera de la Patagonia chilena y a la selva virgen, y además enriquecida por la presencia de fuentes de agua termal. Sin ningún tipo de experiencia previa en el rubro turístico, y lejos de amilanarse por el aislamiento del lugar, el clima y la dificultad de construcción, consideró que esas condiciones constituían un reto y tomó como un desafío personal realizar un proyecto de hotelería.

Fue así como visualizó Puyuhuapi Lodge & SPA, un ecolodge acogedor y de calidad, que permitiera gozar de piscinas termales al aire libre y otra piscina techada a nivel del mar. Partió de la premisa que prácticamente no existía algo similar en el resto del mundo y que el aislamiento de esta austral región representaba una oportunidad única de desconexión de la rutina urbana y de conexión con la naturaleza en su estado originario. Una oportunidad para ser aprovechada y disfrutada.